Madrid no tiene playa, pero sí tiene planes muy refrescantes para sobrevivir al verano. Cuando el calor aprieta, la Comunidad de Madrid ofrece varios parajes naturales donde darse un chapuzón entre montañas, ríos, embalses y zonas recreativas.
En agosto, las llamadas playas de interior se convierten en una de las escapadas favoritas de madrileños y visitantes: espacios naturales, agua fresca, sombra, merenderos y la posibilidad de pasar el día fuera del asfalto sin alejarse demasiado de la capital.
Eso sí: antes de ir conviene tener algo muy claro. En la Comunidad de Madrid solo hay determinadas zonas naturales autorizadas para el baño, donde se realizan controles periódicos de calidad del agua durante la temporada estival. Entre ellas se encuentran Las Presillas, Virgen de la Nueva, El Muro y Playa del Alberche. También hay espacios recreativos muy populares, como Las Berceas de Cercedilla, conocidas como piscinas naturales, aunque su agua está clorada.
1) Las Presillas, Rascafría
En pleno valle de El Paular, Las Presillas son una de las zonas de baño más conocidas de la Comunidad de Madrid. Se trata de tres grandes piscinas naturales formadas en el cauce del río Lozoya, rodeadas de praderas, pinos y vistas al pico de Peñalara.
Es un plan ideal para pasar el día completo, especialmente si te gusta combinar baño, naturaleza y picnic. La zona cuenta con mesas de merendero, kiosco, aseos y sendas señalizadas.
El acceso a pie es libre, aunque en temporada alta suele haber coste de aparcamiento. La zona funciona habitualmente durante la temporada de baño de primavera-verano, por lo que en agosto es uno de los destinos más solicitados.
Dónde está: Rascafría, valle de El Paular.
Cómo llegar: en coche por la A-1, desvío hacia Lozoyuela y después M-604. También se puede llegar en autobús hasta Rascafría y caminar hasta el área de baño.
2) Virgen de la Nueva, Pantano de San Juan
El Pantano de San Juan es uno de los clásicos del verano madrileño. A unos 50 km de la capital, ofrece kilómetros de zonas de baño y un ambiente muy parecido al de una playa de interior.
La zona más conocida es Virgen de la Nueva, una de las áreas aptas para el baño y reconocida por su popularidad en temporada alta. Aquí puedes bañarte, tomar el sol, pasar el día con amigos o disfrutar de actividades acuáticas en los alrededores.
Al ser uno de los destinos más concurridos de agosto, lo mejor es madrugar para encontrar buen sitio y evitar las horas de mayor afluencia.
Dónde está: San Martín de Valdeiglesias.
Cómo llegar: por la M-501, conocida como la carretera de los pantanos.
3) El Muro, Pantano de San Juan
También dentro del Pantano de San Juan se encuentra El Muro, otra de las zonas donde el baño está permitido. Aunque comparte entorno con Virgen de la Nueva, suele tener un ambiente algo menos masificado, por lo que puede ser una buena alternativa si buscas un plan más tranquilo.
La Comunidad de Madrid controla periódicamente la calidad del agua en las zonas naturales autorizadas, y el Pantano de San Juan es uno de los enclaves más populares para quienes buscan un baño de interior cerca de Madrid.
Además, en esta zona también se permite el baño con perro, por lo que puede ser una opción interesante si viajas o vives con mascota.
Dónde está: San Martín de Valdeiglesias.
Cómo llegar: por la M-501.
4) Playa del Alberche, Aldea del Fresno
La Playa del Alberche es probablemente una de las zonas que más se acerca a la idea de “playa” dentro de Madrid. Se forma en la confluencia de los ríos Alberche y Perales, con un entorno natural rodeado de vegetación y un arenal perfecto para pasar el día.
Su escasa profundidad la convierte en una opción muy elegida por familias con niños, aunque siempre conviene mantener vigilancia constante, como en cualquier zona de baño natural.
También permite la entrada con perros, siempre que vayan controlados y no sueltos.
Dónde está: Aldea del Fresno.
Cómo llegar: en coche por la A-5 y después M-507. También se puede llegar en autobús desde Príncipe Pío con las líneas 541, 545, 547 y 548.
5) Piscinas naturales de Las Berceas, Cercedilla
Las piscinas naturales de Las Berceas, en Cercedilla, son otro de los grandes clásicos del verano en Madrid. Están situadas en un entorno de montaña, dentro del Parque Recreativo de Las Berceas, y son perfectas para quienes quieren pasar el día entre agua, pinos y aire de sierra.
Aunque se las conoce como piscinas naturales porque se alimentan de agua procedente de arroyos, el agua está tratada con cloro. A cambio, el recinto cuenta con servicios muy completos: bar, aseos, zonas de merendero y entorno acondicionado.
En 2026, Las Berceas abren del 19 de junio al 30 de agosto, con horario de 10:00 a 20:00 h. Las tarifas publicadas para adultos son de 9 € en días laborables y 12 € en fines de semana y festivos, con precios reducidos para menores y mayores.
Dónde está: Ctra. de las Dehesas, 4, 28470 Cercedilla.
Cómo llegar: en coche por la A-6 en dirección Guadarrama y después hacia Cercedilla / Las Dehesas.
Consejos para disfrutar de las piscinas naturales en agosto
Agosto es temporada alta, así que conviene organizar la escapada con algo de previsión:
- Madruga, especialmente si vas al Pantano de San Juan o a Las Presillas.
- Consulta antes de salir si el baño está permitido y si la calidad del agua es apta.
- Lleva protección solar, gorra, agua y calzado cómodo.
- Respeta las zonas habilitadas y evita bañarte en espacios no autorizados.
- No dejes basura: estos parajes naturales dependen del cuidado de todos.
- Si vas con niños o mascotas, revisa las normas específicas de cada zona.
Una escapada refrescante desde Hostal Oriente
Si te alojas en Hostal Oriente durante el mes de agosto, puedes combinar la visita a Madrid con una escapada de día a alguna de estas playas de interior. Desde el centro de la ciudad es posible organizar excursiones en coche, transporte público o autobús, según el destino elegido.
Para una jornada de naturaleza y baño, Las Presillas, Playa del Alberche o el Pantano de San Juan son opciones perfectas. Si prefieres un espacio más acondicionado, con servicios y entorno de montaña, Las Berceas de Cercedilla es una alternativa muy cómoda.
Madrid en agosto también se disfruta en remojo. Solo hay que saber dónde buscar.





